domingo, 10 de julio de 2016

Leer

Me encantaría poder perderme en un libro (en varios), leerme todos los que hay en mi casa y recordar todo lo que sucede en cada uno de ellos, simplemente leer y nada mas; leo luego existo.
Absorver todos los conocimientos que hay en ellos, leer y nada más, ser una con las hojas, que cada página pase por mi como la vida misma, leer,leer,leer y ya no ser...leer, leer,leer y simplemente ser, que no existan más necesidades en la vida, solo perderme en las ideas de otro y con ellas alimentar las mías,destruír lo por otros estructurado, ese es a fin de cuentas mi destino: eliminar lo establecido y simplemente ser lo que yo creo, mis ideas son más relevantes que lo que los otros han impuesto, me encantaría saberlo todo y destruir todo ese conocimiento para tener sólo el mío, la originalidad y la inteligencia son lo más importante, me gusta la gente diferente, pensante y que se cuestiona todo. CUESTIONATELO TODO! todo! Nada es real más lo que creaste con tu propia mente, lo que comprobaste por ti mismo. Ver para creer dicen.
Me gusta la gente que se sale de lo común, que realmente piensa por si misma, que va en contra de todo lo establecido, ávidos de conocimientos propios, de opiniones estrafalarias y mentes excéntricas, quiero saberlo todo pero no sé nada.

viernes, 1 de julio de 2016

El libro

Cada vez voy más adelante, voy descubriendo mi verdad, las hojas pasan y siento que me voy desprediendo de las páginas donde estaba escrita mi vida, ahora soy dueña de mi futuro, de mi misma.
Soy un personaje de mi propia creatividad, ya no hay un otro trazando con sus designios malvados lo que debía de mí ser. Cada día se encausa más mi río, pero no lo suficiente ya que sigo sin querer pertenecer; ser único en esta vida debería ser nuestra única motivación para seguir al margen de todo y a la vez ir involucrandonos un poquitito a la cotidianidad de los simples mortales.
Hoy mi libro se escribe por si solo, aunque a veces se deja acompañar de mis ideas y proyectos, a fin de cuentas yo seré la única lectora y editora de él.


Fantasmas


A veces veo a Natalia en el andén, va cabizbaja pensando en que hacer, la vida se le pasa y comienza a llover. Le digo que las gotas limpiaran su alma, que no van a doler, la vida le pasa y no sabe qué hacer. A veces la veo pasar por las ruinas de la maestranza sin nada que hacer, allá donde están los fantasmas, donde se siente pertenecer.
A veces veo a Natalia por las viejas ruinas con su caminar etéreo y le pregunto de qué le sirve cuestionárselo todo. Pasan y pasan los trenes, fantasmas del pasado que no la llevan a ningún lado. Va con su mente siempre atenta, rebelde pero atrapada en la misma estación donde pasan las ánimas de otra época que ya desapareció.

Me dice que pronto moriremos y aún no pasa su tren, pero no podemos seguir esperando eternamente sentadas en el andén.

Escrito el 5 de octubre del 2015

miércoles, 11 de febrero de 2015

Pensamiento

A veces me gustaría ser una más del montón y no cuestionarmelo todo tanto, ser como todo el mundo y no sentirme como pajarito nuevo ante la vida. Preferiría irme a vivir a mi isla sin tener que sociabilizar con nadie, sin tener que tratar de entender a la gente, de saber si dicen la verdad, si son honestos, si me van a entender; haber tenido otra vida, otro cerebro, otra mente, ser otra y no caer siempre en la ley del eterno retorno y volver siempre a lo mismo, no sentirme siempre diferente, habrá alguien como yo? existe realmente esa persona?....me acuerdo del final de In to the wild que tanto odié, desgraciadamente esa frase es verdad, la soledad no es la solución (pero es la única que me entiende.)

viernes, 23 de enero de 2015

Mala hierba

Soy como la mala hierba; me arrancan, queman y envenenan; pero siempre vuelvo a crecer. Renazco de la tierra tratada por los que nunca me quisieron o aceptaron, soy la peor ortiga y el más áspero cardo, cortan mis raíces y reprimen a mis hojas pero vuelvo a crecer aún más fuerte y rebelde que la vez anterior. No les sirve mi forma de ser, opaco a las flores de colores, felices y sin preocupaciones, mi oscuridad produce urticaria, me tocan y sienten la cruel realidad, mis espinas tocan a las almas más superfluas y no lo logran soportar. Soy la más descarnada libertad, voy por la vida contando mi realidad, honesta, grotesca e imperfecta como nadie más.

domingo, 16 de noviembre de 2014

El olvido

El olvido llama a gritos tu nombre y tú no estás ahí para enfrentarlo. Viviste tu vida bajo tus propias reglas, siempre sola, desconectada de lo que el mundo podría pensar de ti, apartada en lo más profundo de las enredaderas de tu alma, intoxicada en la soledad más tierna. El olvido te busca y no logra llegar a donde se tejen tus redes salvajes llenas de pudor y sabiduría. El amanecer se pierde entre las nubes de tus ojos y los arreboles colorean las mejillas de tu alma, mientras tu mirabas las olas de la vida pasar por tu ventana el olvido te llamaba. El olvido quiso olvidarse de ti, pero tú siempre estuviste olvidada.

viernes, 22 de agosto de 2014

Pestañas

Hay un vacío tan inmenso en mi alma, corazón y mente. Nadie ha logrado llenarlo, es más, nadie ha logrado penetrar las barreras que se interponen entre mi coraza y mi real yo. Lo que más deseo es alcanzar esas pestañas perfectas que no existen y que solo tú posees. Pero, ¿esas pestañas llenaran realmente mi vacío? Siento que el tiempo pasa y no hago nada para alcanzarlas, están ahí, suspendidas en tus ojos distantes e inexplorados aún por mis pupilas asustadas y eternas. El tiempo pasa y sigo pegada en el nido, con miedo a despegar, con los temores a flor de piel, encerrada en la cueva eterna y perfecta, amarrada por la manta de seguridad bloqueando lo que quiero lograr. Las enredaderas crecen y se marchitan cada vez más rápido y yo sigo aquí detenida, esperando aún que todas las añoranzas se cumplan, y las espero sin mover ni un ápice de mi cuerpo. Tus pestañas cada vez están más lejos y el anhelo de besar tus ojos y llegar a lo más profundo de nuestras almas se desvanece como cada día, enredadera, hoja y nube que pasa por mí mirar. Siento que cada vez me aferro más al nido, al origen, a lo seguro, a los miedos; mis defensas no bajan y no dejo lugar para lograr llegar algún día a conocer las montañas que se esconden tras tus aterciopeladas pestañas.