martes, 19 de abril de 2011
lunes, 18 de abril de 2011
De a poco....
De a poco siento que la vida se me escapa de las manos, los demonios del pasado aún me persiguen y agobian. Mis ojos permanecen cerrados y no hay nadie que pueda alejarlos del llanto, las lágrimas se extinguen junto a mi ánimo.
De a poco pierdo el viento que rodea mis ventanas, el calor me atrapa y me sume en la negritud de mis entrañas. Las angostas venas sangran y quieren ser cortadas sin piedad o confianza.
De a poco mis ojos se llenan de tormentas, la soledad se mete entre mis piernas y no deja de sangrarme a raudales. Me llaman a gritos sin dejarme detenerme a sentir la brisa o a desear vivir mi vida.
De a poco lo autolítico se va apoderando de mis pensamientos y llena mis momentos de angustia. Imaginó situaciones límite donde no hay nadie quien me salve, ni agua, ni fuego que me levanten.
De a poco oigo tu voz llamándome, diciéndome que todo estará bien, que las cosas mejoraran. Tu voz se diluye, ya no la recuerdo, pero si tu sonrisa y aún más que todo, recuerdo que no existías.
De a poco quiero recuperar las ganas de estar bien y ser estable, no quebrarme como las hojas secas ante cualquier cambio, es como que tu alma se metiera en mi, Teresa, los mismos dolores y sufrimientos intensos.
De a poco me voy volviendo ciega de la vida y ella se me escapa de entre las venas, mi sangre se agolpa amoratando los sentidos, me despego del suelo, ya no soy yo, esto ya no es vida, me voy, la muerte me eleva, alcanzo la felicidad y la dicha extrema. Adiós, ya morí y no hay vuelta a esta tierra.
De a poco pierdo el viento que rodea mis ventanas, el calor me atrapa y me sume en la negritud de mis entrañas. Las angostas venas sangran y quieren ser cortadas sin piedad o confianza.
De a poco mis ojos se llenan de tormentas, la soledad se mete entre mis piernas y no deja de sangrarme a raudales. Me llaman a gritos sin dejarme detenerme a sentir la brisa o a desear vivir mi vida.
De a poco lo autolítico se va apoderando de mis pensamientos y llena mis momentos de angustia. Imaginó situaciones límite donde no hay nadie quien me salve, ni agua, ni fuego que me levanten.
De a poco oigo tu voz llamándome, diciéndome que todo estará bien, que las cosas mejoraran. Tu voz se diluye, ya no la recuerdo, pero si tu sonrisa y aún más que todo, recuerdo que no existías.
De a poco quiero recuperar las ganas de estar bien y ser estable, no quebrarme como las hojas secas ante cualquier cambio, es como que tu alma se metiera en mi, Teresa, los mismos dolores y sufrimientos intensos.
De a poco me voy volviendo ciega de la vida y ella se me escapa de entre las venas, mi sangre se agolpa amoratando los sentidos, me despego del suelo, ya no soy yo, esto ya no es vida, me voy, la muerte me eleva, alcanzo la felicidad y la dicha extrema. Adiós, ya morí y no hay vuelta a esta tierra.
sábado, 16 de abril de 2011
Ella
Siento que ella me persigue, me ronda constantemente, me habla al oído quizás como a ti.
Esta presente en los malos momentos y es en ellos cuando sobrevuela sobre mi como una bandada de cuervos esperando por un trozo de cadáver.
A donde quiera que voy ella me sigue sigilosamente esperando a verme caer, tropezar como siempre, enamorada y rebelde, quiere que tome la decisión por mi misma, le encanta la idea de que desafíe a Dios como siempre.
Ella es la muerte, ya te reclutó a ti y quiere también a mi tenerme, la aparto de mi mente pero ella es más fuerte y oprime mi pecho dejándome ciega e inconciente.
Atando la soga a tu cuello aceptaste lo que te dictó su voz; “No hay nada bueno en esta vida, estas atrapada, yo soy tu solución”.
Ella aún me persigue y yo le seguiré haciendo frente hasta que cambié de opinión.
Esta presente en los malos momentos y es en ellos cuando sobrevuela sobre mi como una bandada de cuervos esperando por un trozo de cadáver.
A donde quiera que voy ella me sigue sigilosamente esperando a verme caer, tropezar como siempre, enamorada y rebelde, quiere que tome la decisión por mi misma, le encanta la idea de que desafíe a Dios como siempre.
Ella es la muerte, ya te reclutó a ti y quiere también a mi tenerme, la aparto de mi mente pero ella es más fuerte y oprime mi pecho dejándome ciega e inconciente.
Atando la soga a tu cuello aceptaste lo que te dictó su voz; “No hay nada bueno en esta vida, estas atrapada, yo soy tu solución”.
Ella aún me persigue y yo le seguiré haciendo frente hasta que cambié de opinión.
jueves, 14 de abril de 2011
El eterno retorno
La felicidad es una ilusión, dura poco y se vive mucho, con intensidad, se nota el contraste entre ella y la mierda en la que vivo día a día.
Pero todo vuelve a lo mismo, es un círculo eterno, el eterno retorno.
Uno no puede salir de aquí, como vas a ser de otra manera si toda tu vida te impusieron algo, si toda tu vida te determinaron a ser de una manera.
Todo vuelve a lo mismo, es tan difícil cambiar tu manera de pensar, el pesimismo me persigue, soñar nunca sirvió de nada, las ilusiones no son nada más que una mierda, la fuga primitiva no conduce a nada.
El contraste se vive con intensidad, pude abrir las alas pero aun no tengo el valor para tirarme al vacío y batirlas con ganas, me puedo caer y doblar mis plumas, quedar desecha en el suelo, destrozada en mil pedazos.
Ojala pudiera tomarme las cosas menos en serio y vivir más, disfrutar de lo bueno o incluso lograr dejar aparte lo malo y simplemente gozar.
Hay que obligarse a estar bien, el eterno retorno es algo que esta siempre ahí esperando para volver por mi, para bajarme el animo y sumirme en la mierda, hacerme pensar que siempre las cosas son malas…se que hay algo mejor y que vale la pena seguir luchando.
Pero todo vuelve a lo mismo, es un círculo eterno, el eterno retorno.
Uno no puede salir de aquí, como vas a ser de otra manera si toda tu vida te impusieron algo, si toda tu vida te determinaron a ser de una manera.
Todo vuelve a lo mismo, es tan difícil cambiar tu manera de pensar, el pesimismo me persigue, soñar nunca sirvió de nada, las ilusiones no son nada más que una mierda, la fuga primitiva no conduce a nada.
El contraste se vive con intensidad, pude abrir las alas pero aun no tengo el valor para tirarme al vacío y batirlas con ganas, me puedo caer y doblar mis plumas, quedar desecha en el suelo, destrozada en mil pedazos.
Ojala pudiera tomarme las cosas menos en serio y vivir más, disfrutar de lo bueno o incluso lograr dejar aparte lo malo y simplemente gozar.
Hay que obligarse a estar bien, el eterno retorno es algo que esta siempre ahí esperando para volver por mi, para bajarme el animo y sumirme en la mierda, hacerme pensar que siempre las cosas son malas…se que hay algo mejor y que vale la pena seguir luchando.
domingo, 10 de abril de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
La montaña Rusa
Es demasiado complicado, ha sido demasiado complicado el ir y venir de mis emociones, los cambios bruscos, de la felicidad maníaca a la pena y desesperanza mas extremas, tanto cambio en mi alma y en mi mente, tanto contacto humano, un arsenal de emociones suicidas, pero por otra parte sentirme por primera vez llena, feliz, querida y queriendo.
El eterno vaivén de mis ideas, de la paz a la angustia y así viceversa, todo multiplicado por mil, nunca había sido tan feliz y hace años que no sentía tanta miseria.
Descubrir de a poco que la vida es buena, que las penas pasan, que las cosas se pueden lograr, que me quiero, que valgo, que mi razón va mas allá de lo determinado, que sin lugar a dudas no me vencerán los miedos.
Por fin veo la luz al final del túnel, encontré gente con la cual compartir y hacer menos amarga mi existencia, he empezado a confiar y a querer, a ver lo simple y lo bonito, a experimentar lo oculto durante toda mi vida, a despertar, a salir del útero, de la burbuja, del huevo, salí a la verdadera vida. Desperté.
El eterno vaivén de mis ideas, de la paz a la angustia y así viceversa, todo multiplicado por mil, nunca había sido tan feliz y hace años que no sentía tanta miseria.
Descubrir de a poco que la vida es buena, que las penas pasan, que las cosas se pueden lograr, que me quiero, que valgo, que mi razón va mas allá de lo determinado, que sin lugar a dudas no me vencerán los miedos.
Por fin veo la luz al final del túnel, encontré gente con la cual compartir y hacer menos amarga mi existencia, he empezado a confiar y a querer, a ver lo simple y lo bonito, a experimentar lo oculto durante toda mi vida, a despertar, a salir del útero, de la burbuja, del huevo, salí a la verdadera vida. Desperté.
lunes, 14 de marzo de 2011
Simplemente olvidar.
Cambiar completamente tu vida en algo así como un semestre, salir del huevo y explorar la realidad, la vida en sociedad.
Demasiados cambios en muy poco tiempo, aceptar el cariño y reconocer que se es digno.
Mostrar la hilacha altiro, asumir riesgos, hacer control de daños, pero sobre todas las cosas hablar con la verdad por más que sea incomoda y rara.
Miedo a sufrir, a entregar demasiado y especialmente a los errados, a confiar y dar demasiado de uno mismo, y a la vez esa honestidad brutal, desapego enfermizo y lo peor de todo la inocencia peor que la de una niña.
La necesidad de amar y la mala suerte en el juego y por sobre todo en el amor, saborear los anhelos y caerse con la cruda realidad, odiar la baba ajena y querer de a poquito a alguien, contar lo más oscuro de tu vida y que de vuelta la confianza también nos una.
Ese temor a salir dañada que de nuevo me ata a la nada y a la inacción antes asumida, no saber si vale la pena querer y sufrir, que ella sufra, que tú sufras, que yo sufra, o dejar que todo pase, negar esta mierda que siempre me pasa, dejar de sentir por siempre (eso sería lo mejor)….olvidar, olvidar, el cambio es muy grande y son demasiadas las emociones y sensaciones….olvidar, simplemente olvidar por más que no quiera.
Demasiados cambios en muy poco tiempo, aceptar el cariño y reconocer que se es digno.
Mostrar la hilacha altiro, asumir riesgos, hacer control de daños, pero sobre todas las cosas hablar con la verdad por más que sea incomoda y rara.
Miedo a sufrir, a entregar demasiado y especialmente a los errados, a confiar y dar demasiado de uno mismo, y a la vez esa honestidad brutal, desapego enfermizo y lo peor de todo la inocencia peor que la de una niña.
La necesidad de amar y la mala suerte en el juego y por sobre todo en el amor, saborear los anhelos y caerse con la cruda realidad, odiar la baba ajena y querer de a poquito a alguien, contar lo más oscuro de tu vida y que de vuelta la confianza también nos una.
Ese temor a salir dañada que de nuevo me ata a la nada y a la inacción antes asumida, no saber si vale la pena querer y sufrir, que ella sufra, que tú sufras, que yo sufra, o dejar que todo pase, negar esta mierda que siempre me pasa, dejar de sentir por siempre (eso sería lo mejor)….olvidar, olvidar, el cambio es muy grande y son demasiadas las emociones y sensaciones….olvidar, simplemente olvidar por más que no quiera.
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